Ene 21 2011

Redescubriendo a Joanna Quinn. El arte del dibujo tras el frame y la consolidación de un sueño compartido

Published by

por  Mª Susana García Rams

Comisaria de la exposición en Valencia

DOI: http://dx.doi.org/10.4995/caa.2011.844

.

Como dice el eslógan de uno de los spots animados de Joanna Quinn para la marca Whiskas: “Algunos seres maquinan mientras otros sueñan. ¡Las maquinaciones y los sueños son una parte fundamental del trabajo creativo!” (Wells, 2007: 6). El lema es perfecto para resumir lo que fue la Muestra de Joanna Quinn en Valencia: la culminación de un sueño, con un trabajo de fusión de esfuerzos para lograrlo.

Joanna Quinn despliega en sus filmes el Arte del Dibujo en mayúsculas, abonado por un aprendizaje basado en la experiencia cotidiana del dibujo del natural, en la práctica diaria de capturar el instante para reinventarlo a través de la plástica del dibujo propiamente dicho, más allá de su uso en la película. Por ello, Joanna Quinn nunca rehace un dibujo bien resuelto para transformarlo en frame, sabe que así perdería ese impulso vibrante de su trazo. Es un dibujo que luego se anima, más que un dibujo para animar. El dibujo en Joanna Quinn adquiere una dimensión primordial, esencial, casi independiente. Ella disfruta de lo que hace y hace disfrutar con lo que hace, además con pocos medios, lo que constituye una enseñanza extraordinaria para los jóvenes de ahora y los momentos de crisis.

Por esta poderosa razón, desde la primera vez que vino en el 2007 para impartir un curso en el Título Propio de Animación Arte e Industria, se estableció un estrecho vínculo de la creadora con nosotros como artistas y docentes en animación, y en nuestras charlas fuera de las aulas, se habló por primera vez de un sueño: exponer su obra desde la óptica del dibujo, de su creación como artista del dibujo, aunque dentro del entorno de la animación, ya que la animación es un arte interdisciplinar en el que confluyen otros campos. La idea de una exposición de estas características nos agradó tanto como la propia artista y además, podía dar un fuerte empujón a nuestro trabajo, consolidando una línea de formación en Valencia de profesionales para animación desde las Bellas Artes. El modo de encuadrar, afrontar y desarrollar el trabajo en animación, encajaba perfectamente dentro de nuestro criterio pedagógico fundamental: la calidad de la formación artística para asegurar un buen perfil profesional a nuestros egresados, y con éste, garantizarles el camino para vivir realmente del arte. El arte como profesión. A este respecto, la animación es idónea para ello, ya que permite una versatilidad extraordinaria y ofrece una amplísima variedad de estilos y técnicas, a la vez que posee unos principios que la distinguen tanto como arte, como actividad artesanal y forma de expresión.

Inauguración de la muestra con la presencia de derecha a izquierda de: Nuria Cidoncha, Directora del IVAC, Joanna Quinn, Carlos (traductor de la Filmoteca Valenciana), Mª Susana García, comisaria del evento, Joan Peiró, Vicerrector de Cultura y Rafael Maluenda, Director de Cinema Jove.

En ocasiones, el camino hacia la realización de un sueño no sigue la línea recta. En este caso no era fácil mover algo de esta envergadura, novedoso y rompedor en el entorno universitario: una exposición monográfica de una creadora en animación desde la perspectiva del dibujo. Esto constituía un hecho que rompía esquemas y a su vez constituía un importante acontecimiento. Finalmente, el primer punto de la muestra fue el National Media Museum de Bradford (Reino Unido) con el título: Drawings that Move. The Art of Joanna Quinn, comisariada por Michael Harvey, responsable de la colección de cinematografía del Museo para el que ha supervisado importantes y numerosas exhibiciones. La exposición de Bradford enfatizaba la cualidad dinámica de los dibujos y el perfil evolutivo de los mismos, comparando sus creaciones de forma cronológica y desde el punto de vista estético con grandes figuras del dibujo, para resaltar de este aprendizaje consolidado, su posicionamiento actual como profesional de reconocido prestigio dentro del mundo de la animación, tanto de autor como comercial.

Pero Joanna Quinn seguía recordando nuestras conversaciones y el sueño compartido, así es que paralelamente continuamos maquinando, ya con la idea definida de que Valencia fuese el primer punto de itinerancia de esta exposición, y retomando la idea inicial del proyecto y sin perder el significado de la muestra de Bradford, pudiera brillar con luz propia.

En nuestra visita al Museo en febrero de 2010, Michael Harvey, en un detenido y pormenorizado recorrido por la Sala, nos fue comentando cada uno de los pasos seguidos en función de la idea vertebral de la exhibición: demostrar que Joanna Quinn era una importantísima figura británica del mundo de la animación; por ello su nominación al Oscar a la entrada de la sala, como seña de identidad para el público no especializado. Michael Harvey había realizado un fantástico trabajo de selección, codo a codo con Joanna Quinn, rescatando de entre innumerables dibujos, lo más representativo de su producción visual. Por todo ello, la expectación generada por aquella exposición en Inglaterra fue grande, la respuesta del público excelente y la repercusión mediática considerable.

Pero el corazón del primer sueño aún no se había materializado totalmente: presentar el arte de Joanna Quinn poniendo el acento en la factura de cada imagen, desde el propio dibujo. Mostrarla no sólo como animadora, sino también y sobre todo como artista del dibujo y más allá de las influencias en su evolución, con un indiscutible sello personal. De ahí el cambio de título en Valencia: Joanna Quinn: Arte Vs. Animación.

 

Dreams and Desires-Family Ties (2006). Imagen de Beryl que se utilizó para la portada del catálogo de la exposición.

Para hacer realidad este deseo compartido, el Departamento de Dibujo, en la figura de la directora Blanca Rosa Pastor, nos ofreció un apoyo total en todo momento, haciendo fácil lo difícil, ayudándonos a materializar finalmente el proyecto y aportándonos los apoyos de la Facultad de Bellas Artes y el Vicerrectorado de Cultura de la UPV, cuya Sala de Exposiciones albergó la muestra. En cierto modo estábamos en sintonía con la definición que Paul Wells realiza de la animación como “el arte de lo imposible” (Wells, 2007: 7), pues llegar a esto parecía un milagro.

Arte Vs. Animación: aquí podíamos confrontar arte tradicional con un joven arte y fusionarlos, unificarlos en una persona como ejemplo. Aún manteniendo la selección de obras y la estructura en bloques definidos de Bradford, en Valencia pusimos el acento en la Joanna artista: desde sus dibujos de inicio, pasando por sus cuadernos de bocetos, de planificación, hasta el dibujo que se esconde tras el fotograma. Como decían muchos de sus visitantes, eran obras de arte en sí mismas, con tanta fuerza, expresividad y personalidad, que actuaban autónomamente. Los años de formación de Joanna Quinn se acercan a la figura del estudiante, que puede contemplar el proceso de maestría en base a la práctica continuada, entusiasmada y consciente, yendo desde la realidad a la fantasía, de la observación a la imaginación. A este respecto son muy adecuadas las palabras de André Malraux (948: 49):

El dibujo, y en general todas las artes, no surge de la necesidad de contar algo, sino de imitar otros dibujos. Primero queremos ser dibujantes porque hemos visto otros dibujos y nos sentimos fascinados por ellos. No hay artista que haya pasado de los dibujos de niño a su obra. Los artistas no se originan en su infancia, sino en el conflicto con la madurez de otros.

Joanna Quinn cumple a la perfección esta máxima, y queda manifiesto visualmente en los ejemplos comparativos con otros artistas dentro del apartado de inspiraciones: Daumier, Degas y Goya, entre otros. Son selectos botones de muestra que señalan ese camino hacia el encuentro con su propia identidad creadora. Joanna Quinn tiene ahora un estilo propio, con unos personajes reconocibles en su estética y con femeninos que han recuperado su verdadero poder, y que actúan desde el reconocimiento de sus principios a la igualdad y la recolocación. A este respecto, Maureen Furniss atribuye a las cineastas del sexo femenino una gran responsabilidad como creadoras de una imagen positiva de la mujer (Furniss, 1999: 243). Los personajes femeninos de Joanna Quinn se reconocen perfectamente en este postulado: ni timoratas, ni “supermujeres”, ni competidoras, ni iconos sexuales. Joanna Quinn propone mujeres que se recrean a ellas mismas, como mujeres y creadoras, generando femeninos desde el femenino y estableciendo otro rol de las mujeres en las producciones de animación. Joanna Quinn evoluciona con sus personajes en cada nuevo filme, tanto en su expresividad gráfica, como en su tratamiento del ser humano. Incluso comparando sus femeninos a los de sus autores masculinos de inspiración, ella les otorga otro posicionamiento, otra forma de estar en el mundo; nuevas maneras de desenvolverse ella misma, y a la par, de mostrar a sus protagonistas sin prejuicios frente al espectador. Joanna Quinn es una luchadora, una transgresora a través del arte.

Dcha., dibujo para Tea at Number Ten (1987). La sátira política, con la caricatura de la figura de la Dama de Hierro, Margaret Thatcher, será su práctica de estilo para el posterior film Britannia (1993). Izqda., dibujo para Elles (1992): las mujeres de Toulouse Lautrec retoman su poder con Joanna Quinn.

En el aspecto más intangible, Joanna Quinn es una alquimista de las emociones humanas, de las vivencias cotidianas, de la herencia cultural y del entorno familiar que constituye, en ocasiones, un obstáculo para vivir de forma auténtica nuestras vidas, encorsetados en el rol y la coraza del carácter, la máscara o el disfraz con la que aprendimos a convivir con el mundo desde pequeños. Ser conscientes de ello y liberarnos de su influjo, es un reto tan difícil como significativo para ser felices de verdad. A colación de esto, son muy interesantes las consideraciones de Fina Sanz, prestigiosa psicoterapeuta que ha escrito en torno a los mitos culturales y personales, presentes en las imágenes que nos acompañan desde nuestro nacimiento (Sanz, 2006:167):

Como parte de los mitos socioculturales, se inscriben los mitos de género (femenino y masculino), aquellos que describen, que “modelan lo que debe ser” el comportamiento de hombres y mujeres, dicotomizados en roles de género. Estos roles de género se aprenden y reproducen, como cualquier mito, inconscientemente. De esa manera se continúan manteniendo los valores del sistema social.

.

El trabajo de Joanna Quinn atiende perfectamente a estos argumentos y a su manera, con su arte, propicia el cuestionamiento del espectador en torno a los mitos de género, tanto en Girls Night Out (1987) como en Body Beautiful (1990), a la par que favorece otra perspectiva sobre la feminidad recuperada y el papel del personaje femenino real, el anti-prototipo. Joanna Quinn confiere a sus femeninos el poder de ser ellas mismas artífices de sus vidas: mujeres protagonistas, que desarrollan una forma de expresión alternativa a lo establecido.

En la exhibición de Valencia pusimos especial cuidado e interés en resaltar principalmente este rasgo de Joanna Quinn. Por ello, jugamos con la estructura del espacio expositivo, destacando en el pasillo central todos los dibujos que mostraban esta evolución hacia la madurez de la artista, ejemplificada excelentemente en su personaje por antonomasia, Beryl. Joanna Quinn y Beryl se confunden y funden en una misma idea: recuperar el propio poder de ser diferente.

Imagen del corto Gilrls Night Out (1987), dos acetatos y fondo. Beryl, dominando la situación, muestra balanceando en su mano el tanga del stripper. Joanna Quinn rompe muchos moldes en este filme.

Beryl ha acompañado a Joanna Quinn desde su debut. Con este personaje, y en base a una investigación continuada en los procedimientos gráficos y las maneras de contar y trasmutar las experiencias a través de la animación, la muestra se interna en otros mitos más próximos: los de familia, incluso los propios mitos personales, como sucede en sus dos últimas películas: Dreams and Desires: Family Ties (2006) y Affairs of the Art (en preproducción). Nuevamente nos sorprende la profundidad de la obra de Joanna Quinn, ahora más experta, más adulta, más sabia y por ello, más consciente del valor de lo que somos: cada ser es una pequeña historia salpicada de anécdotas, a veces olvidadas y que sin embargo, fueron trascendentes en su momento y, de alguna manera, dejaron una huella indeleble en nuestra personalidad. La familia otorga un rasgo distintivo que nuevamente nos califica y define, para bien o para mal, revela como la familia actúa como una pequeña sociedad y crea sus propios mitos: ser rebelde, buena persona, emprendedora, valiente, intelectual, habilidosa, etc.[1] Así se establecen los modelos deseados o no para toda la familia o alguno de sus miembros. Nuevamente Beryl, de la mano de Joanna Quinn, se atreve a cruzar la línea de lo políticamente correcto y afrontar sus temores, limitaciones y condicionantes para ir más allá de lo que esperan de ella, del éxito o del fracaso, para alcanzar sus sueños y siempre y por encima de todo, ser ella misma. Su Beryl del 2007 ha envejecido, incluso ha aumentado de peso, pero no ha dejado de ser divertida, histriónica y exquisitamente Quinn.

Dos momentos del curso que Joanna impartió en Valencia. El primero corresponde al aula de dibujo del natural con estudio del modelo y la pose y el segundo, a la elaboración de lo dibujado en el aula de animación.

La exposición estuvo acompañada de dos importantes eventos: por una parte, la colaboración con el Festival Cinema Jove, que otorgó a Joanna Quinn el Premio Luna de Valencia en la 25 edición del certamen, dadas su juventud creativa, su fuerza y vitalidad en su labor continuada dentro de la animación, aún después de más de veinte años de un trabajo premiado y reconocido en todo el mundo, como comentaba el director Rafael Maluenda, haciendo referencia al espíritu del Festival y a la elección de la artista como receptora del significativo galardón.

Por otra parte, a la exposición también acompañaron la celebración de talleres paralelos impartidos por Joanna Quinn, en los que la autora compartía empíricamente con los alumnos su forma de entender el dibujo como medio de aprender continuamente del mundo, de la realidad que la rodea, para reinventarla luego en sus historias animadas. En palabras de la propia autora: el dibujo del natural, el dibujar la vida, es parte esencial de mi trabajo en animación.

Este amor por el dibujo y su importancia para obtener un producto de la calidad que ofrece Joanna Quinn, es lo que ella ha querido transmitir en los cursos que dio a nuestros alumnos: el valor del dibujo en su trabajo y el referente del natural como una inagotable fuente de inspiración para el animador. Con el modelo vivo delante de ella, explicaba en forma de dibujos claves llenos de vitalidad, el paso de la observación detallada, de la pose fija del modelo al personaje para animación; de la acción cotidiana a la secuencia dibujada del movimiento. El dibujo que permite registrar lo que observamos es algo primordial para los animadores, porque debe intentar captar la esencia del personaje ya desde su diseño mismo, creando para él un vocabulario de acciones y gestos para que el significado de su actuación sea claro exponente de su personalidad.

Con todo esto, Joanna Quinn nos descubrió un poco más de ella: su manera de reflexionar sobre la Vida, el Arte y la Animación. La artista reescribe con sus dibujos la realidad y conforma con ello nuevos modelos de ser en el mundo. Joanna Quinn lo hace  fácil y grandioso al mismo tiempo. Así pues, su obra es un magisterio para los jóvenes que empiezan sus estudios, para los ya egresados, y para todos los que amamos el arte como vehículo de transformación, autoconocimiento y comunicación en cualquiera de sus formas.

Joanna Quinn con el grupo de estudiantes de su taller al final del mismo.

Mª Susana Garcia Rams es doctora en Bellas Artes por la Facultad de San Carlos en la Universidad Politécnica de Valencia, donde imparte clases en el Grado y Master desde 1999. Posee una formación pluridisciplinar: escultura, grabado, dibujo, animación, video, danza y arte-terapia lo que se manifiesta en sus obras, en las que busca expresar y experimentar con el material y la técnica. El punto de anclaje en su labor creadora es la temática en torno al femenino y al arte como medio alquímico y de transformación del ser humano, que constituye la constante en su producción; línea en la que continúa trabajando e investigando en busca de nuevas soluciones en diferentes soportes.

.

.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

COELHO, Cesar, MAGALHAES, Marcos, QUERIOZ, Aida, ZAGURY, Léa, 2004, Animation Now! Colonia: Taschen.

FURNISS, Maureen, 1999, Art in Animation Aesthetics, London: John Libbey & Company Limited.

GOMEZ MOLINA, Juan José (coord.), 2008, La representación de la representación, Madrid: Ediciones. Cátedra.

MALRAUX, André, 1948, Psychologie de L ‘art. La création artistique, París: Skira.

PILLING, Jane, 1992, Women & Animation a compendium, London: British Film Institute.

SANZ, Fina, 2006, La fotobiografía, Imágenes e historias del pasado para vivir con plenitud el presente, Barcelona: Kairós.

WELLS, Paul, 2007, Fundamentos de la Animación, Barcelona: Parramón.

WELLS, Paul, QUINN, Joanna, MILLS, Les, 2010, Dibujo para animación, Barcelona: Blume.

.


[1] Sanz, 2006: capítulo III. Hace un interesante análisis de las imágenes que conforman nuestro inconsciente colectivo e individual, explicando en base a ejemplos clínicos, cómo influyen poderosamente en nuestra percepción personal, de los otros y del mundo que nos rodea, recreándose continuamente en nuestra cotidianeidad. Una perspectiva que se refleja con mucha claridad en los filmes de Joanna Quinn.

.

© Del texto: Mª Susana García Rams

© De las imágenes: Beryl Productions

.

Volver arriba

Descargar como PDF icono_pdf

.

 

14 responses so far




Trackback URI | Comments RSS

Leave a Reply

*